servir y conservar el champagne

¿Cómo servir y conservar el champagne en 5 pasos?

La Navidad está para disfrutar con los amigos, la familia y todos los seres queridos, y cuando hablamos de brindar, el champagne siempre es el mejor aliado.


Sin embargo, y más allá de la elección del champagne y la variedad que es clave, también lo es conocer y tener en cuenta aspectos claves para conservarlo y servirlo. Porque el trago de este burbujeante líquido es excelente si la temperatura y el ritual de consumo son perfectos.


Perrier Jouët y G.H. Mumm, los champagnes del grupo Pernod Ricard, quieren que los anfitriones de estos encuentros navideños puedan convertirse en unos expertos en el ritual de servir una copa y deslumbrar a los invitados.


Lo resumen en cinco puntos clave para lograr un trago redondo:


1. La temperatura

Entre 8 y 10ºC. Esta es la temperatura óptima que recomiendan los expertos. Si se toma con una temperatura muy fría, la efervescencia se reduce, altera los aromas y adormece las papilas gustativas. En cambio, con una temperatura más caliente se produciría el efecto contrario, más espuma, dificultad a la hora de descorchar y los aromas se desvanecerían.


2. La elección de la copa

La copa para vino blanco. Este tipo de copa es perfecta para captar el sabor del champagne. Además de concentrar los sabores, tienen el espacio suficiente para permitir una completa efervescencia de la bebida.


3. El descorche

La recomendación de los expertos es realizarla de manera discreta y silenciosa. El primer paso es voltear suavemente la botella boca abajo para crear una temperatura uniforme. Después, tomar la botella con una mano y sostenerla siempre por el cuerpo, no por el cuello, y retirar la cobertura. Por último, aflojar la jaula de alambre y liberar el corcho.


4. El ritual para servir

Con la copa medio llena. El truco está en verter la cantidad inicial inclinando lentamente la copa. Después, hacer una pausa para permitir que la espuma se asiente, y volver a verter con dos tercios de la copa. Lo ideal sería llenar la copa a 10 cl. También de esta manera se sirve medio frío y se puede rellenar más a menudo.


5. La conservación:

Siempre en un lugar fresco y con poca luz. Si la botella no se abre en dos o tres días, lo ideal es guardarla en un lugar fresco y con poca luz. Si se guarda en la nevera durante semanas, el corcho se secará por la falta de humedad en el frigorífico. Esto es un problema ya que, cuanto más se seque el corcho, el sellado de la botella disminuye y el champagne se oxidará, por lo que sus aromas cambiarán.



Pernod Ricard